Al continuo cambio de las sociedades, el mundo se transforma sin siquiera detenernos a analizarlo. Esta vez se trata de un aspecto en las comunicaciones. A partir de los grandes avances tecnológicos, en esta ocasion le toca el turno a lo digital haber desplazado a las técnicas analógicas que nos gobernaron por años.

El paso de lo analógico a lo digital fue importante para el hombre pues se creó un nuevo lenguaje, pero éste como el pasado siguen teniendo desventajas en el acceso. El analógico pues se necesita un previo alfabetismo en la sociedad y el digital, aunque ahora hay programas de audiolibros, es muy limitado el acceso pues se necesita, además de una conexión a internet, lo elemental como la electricidad, la cual aún no llega en gran parte de las comunidades en el mundo.

Con la llegada de la internet revolucionadora se cambiaron muchos aspectos de la vida cotidiana. Uno de ellos, de los más relevantes, es el lenguaje. Los que estamos inmersos en la red adoptamos parabras y conceptos que mi abuela no entiende. Palabras como chatear, imelear y hasta subir y bajar música, han entrado a nustras vidas y ahora nos resultan cotidianos.
Además de palabras, se han creado conversaciones a partir de "las joyitas" en la red. En las comidas familiares se nos hace dificil explicarle las maravillas delyoutube, o que encontramos a un primo segundo en Bulgaria gracias al facebook. Mi abuela sigue creyendo que lo mejor para comunicarse con alguien es esperar un mes a que llegue una carta por correo, y que exista toda esta red de personas que te la entregan, ahora con unos trajes especialmente ridículos de colores verde y rosa fosforecentes. Y posiblemente las siguientes generaciones no entenderán cómo mi abuela pudo sobrevivir en un mundo sin e-mail.






El mundo de la internet se vuelve ilimitado, se pueden encontrar desde las recetas de cocina de la abuela de Chuchita, hasta libros enteros los cuales cambian nuestra manera milenaria de leer, pues ahora se encuentran publicaciones gratis las cuales al descargarlas y comenzarlas a revisar tienen ese poder que hacernos llorar, no por el contenido sino por la pantalla luminosa en la cual nos concentramos.

Ahora bien, tocaremos el punto de la hipertextualidad, esas direcciones de internet que casi siempre vienen en azúl y cuando les das un click, automáticamente, y como diría mi abuela "por arte de magia" te llevan a otra página en la cual los creadores de la primera consideran que hay información complementaria. Pero si en ésta segunda se siguen picando los links y navegas a otra y así susecivamente, lo más probable es que cuando esto resulta cansado y pares, te darás cuenta que poco tiene que ver con la primera. Es por esto que los hipertextos se vuelven la manera más infinita en el internet (a menos que llegues a una página que ya no existe) y sería un "cuento de nunca acabar", vovliendo a citar a mi abuela.

Ahora bien "a lo que nos truje Chencha", entremos al punto de los libros, los autores, las empresas editoriales y las librerías. 
  • Antes los libros se conseguían únicamente en las bibliotecas y librerías, y había de dos sopas, o sacabas una credencial y nadabas sobre un montonal de fichasde trabajo las cuales te permitían ubicar la publicación deseada entre pilas y pilas de libros, o ibas a una librería y comprabas algo. Ahora la ventaja es que existen sitios web donde descargas publicaciones y son gratuitos.
  • En el aspecto de los autores también ha llegado la revolución digital, en el mundo analógico tenían que escribir el manuscrito en esas ahora obsoletas máquinas de escribir, y resultaba un verdadero problema que el perro se comiera las hojas o que a la pila de escritos le lloviera café. 
  • En el aspecto de la entrega, y aquí entra también el cambio en la empresa editorial, ya no es necesario que un autor que reside en Saltillo, Coah. tome un camión de diez horas a la Ciudad de México para entregar su manuscrito, o peor aún, que viva "con el Jesús en la boca" mandándo su tesoro por correo con los nervios de punta por que se extravíe en el camino. Ahora las entregas se pueden hacer vía mail.
  • La penúltima parada de nuestros preciados libros, porque la última es el estante en las casas, se ubica en las librerías. Sabiendo que existen muy pocas -por lo menos en México- a comparación de centros comerciales y cantinas, con la maravilla de la internet, ya no es necesario trasladarte a una y hacer filas o andar correteando empleados para que te digan si lo tienen en existencia o no; hoy en día con las nuevas facilidades, es posible entrar a la página y consultarlo desde ahí, sólo moviendo dedos y en la comodidad del hogar.

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